Dehesa Maladúa, el ibérico excepcional

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Jamones Ecológicos de Jabugo, S.R.L.U. conocida también por Dehesa Maladúa es una empresa familiar heredera de una gran tradición con gran reconocimiento en el sector por la calidad excepcional de sus jamones, paletas, embutidos y crema de sobrasada. Conocerás en el siguiente artículo las condiciones de la cría, el hábitat y la genètica de la especie y el porqué de la calidad excepcional de sus productos.

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Varios son los factores que determinan la calidad excepcional de los productos Dehesa Maladúa, una de las pocas explotaciones por no decir la única que elabora productos ibéricos ecológicos. Las razones son obvias si uno va a visitar a Eduard, un catalán afincado en Jabugo que nos enseñó lo que el denomina como el paraíso y razones no le faltan:
En Primer lugar, La Genética: Posee una cabaña de ejemplares ibéricos puros. Una raza única. Eduard trabaja ahora en el que el denomina el mejor jamón del mundo y trabaja con la raza autóctona “manchado” de cualidades organolépticas inigualables.

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El Hábitat: En Dehesa Maladúa las piaras de Cerdo Ibérico Puro de Ganadería Ecológica certificada nacen, crecen, y se reproducen en pleno Parque Natural.Viviendo en libertad todo el año en un ecosistema constituido por dehesas de encinas, alcornoques y quejigos declaradas por la UNESCO Reserva de la Biosfera.

La Alimentación: Siguen una tradicional alimentación propia de este ecosistema. En régimen de montanera campean libremente nutriéndose de su alimento básico: unos pastos de características únicas, bellotas y agua de manantial.
La Elaboración: Realizada artesanalmente con los conocimientos adquiridos generación tras generación. Con productos totalmente naturales, sin nitrificantes, antioxidantes, colorantes, emulgentes, fosfatos, azúcares, potenciadores del sabor… Con los sabores de siempre esos que quedan en el fondo de nuestra memoria, y que muchos, casi hemos olvidado.
El Secadero Natural: Los jamones después de haberles dado un punto de salado donde el sabor resultante es tirando a dulce, se curan durante un año solamente con aire puro en pleno Parque Natural.

La Bodega: Los jamones concluyen aquí su última fase de maduración. Debido, en este caso, a su microclima y microflora específicos después de dos años en penumbra habrán adquirido un aroma y un bouquet inconfundibles.

Básicamente estas son las claves para conseguir unos productos cuya calidad es, sin lugar a dudas, un lujo gastronómico inigualable al alcance del Chef que Kviures pone a su disposición.